lunes, 14 de diciembre de 2015

EL HOMENAJE DE GÓMEZ A BOLĺVAR


La inédita carta del General Juan Vicente Gómez, ordenando cancelar toda la Deuda Externa de Venezuela como homenaje al Libertador Simón Bolívar en el Centenario de su muerte.

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Maracay, 22 de Mayo de 1930.
Señor Doctor Juan Bautista Pérez.
Presidente de la República.
Caracas.

Cuando el 19 de diciembre asumí la Primera Magistratura de Venezuela, sin que me envanecieran los halagos de aquella posición, vi con mis ojos y sentí con mi corazón de hombre acostumbrado a recibir las lecciones del trabajo, la necesidad de dedicar especial atención a dos problemas cuya resolución consideré de vital importancia para la marcha del país hacia un futuro de felicidad permanente y de positivo bienestar.

El uno de esos problemas era de carácter político: unir a los venezolanos sin distinción de partidos, en el seno del Gobierno y bajo la gloriosa de la enseña tricolor para trabajar juntos por el progreso de la Patria en que nacimos y en la cual se cifran nuestros mutuos anhelos y nuestras comunes esperanzas.

Se relacionaba el otro con el orden económico del país y con los serios compromisos que pesaban sobre el Erario; compromisos que consideraba agobiantes, dado los recursos con que entonces se contaba para atender a los diversos servicios de la administración pública.

Una labor constante y metódica me permitió realizar aquellos honrados propósitos, y de ello dan constancia la abrumadora elocuencia de los hechos cumplidos.

Los partidos políticos, sin renegar de sus doctrinas, dieron tregua a sus querellas en aras de la paz. Se extirparon los hábitos del politiqueo, las luchas anárquicas que envenenaban al ciudadano, el desorden establecido como sistema. La República cumplió sus obligaciones y levantó su crédito. La República siempre pagó con religiosa puntualidad, quedando reducida a Bs. 52.791.295,83 para el 1º de enero del presente año dividida así: por Deuda Interna Bs. 28.445.384,56; y por Deuda Externa, Bs. 24.345.911,27.

Tenía la Deuda Pública para mí, por sobre todas las consideraciones, el sagrado interés de sus orígenes, puesto que databa en sus comienzos de la guerra de emancipación. Errores, teorías inadaptables, cálculos ambiciosos y la sangría de las guerras civiles, la habían llevado para el 1º de enero de 1909, a la enorme suma de Bs. 210.307.281,68.

Cuando busqué en mí mismo el remedio para aquella situación de desorden y de anarquía, lo hallé en la conciencia del deber y en la obligación que tenemos todos los venezolanos de ser fieles a la obra de los Libertadores. Si ellos realizaron la independencia política - me dije entonces -, yo debo completar su obra, realizando la independencia económica, fundando la paz y organizando la hacienda pública, para hacer que el Crédito de la Nación se levante vigoroso del estado de abatimiento en que se halla.

La Providencia, que ha velado siempre porque mis designios se conviertan en realidad, puso en mis manos la autoridad necesaria, el afán tesonero y la exactitud de mis previsiones para poder realizar esa magna empresa de reconstrucción y patriotismo.

La Causa que dirijo se convirtió en causa nacional, compenetrándose con el adelanto de la República. En cada una de las grandes fechas que señalan el ciclo de la Epopeya Libertadora a través del Continente, pude presentar en paz a Venezuela, señalándose por nuevos avances en el camino de la civilización y del progreso; y pude anunciar a mis compatriotas que el crédito de la Nación se afirmaba sobre bases inconmovibles y que su Deuda disminuía gradualmente, en cifras considerables, si se tomaba en cuenta que nunca dejó de atenderse con largueza a los demás ramos de la administración, que en ningún caso se ocurrió al expediente de empréstitos nacionales ni extranjeros, y que siempre se ha conservado un excedente considerable en la Caja del Tesoro que hoy alcanza a más de cien millones de bolívares.

Hoy, cuando Venezuela toda y con ella la América y el Mundo, apréstanse a conmemorar como uno de los hechos más importantes de la Historia Universal el Centenario de la muerte de Bolívar, Libertador y Padre de la Patria, creo que la mejor ofrenda, la más grata y perdurable a su memoria sea la cancelación total de la Deuda Externa, suceso insólito por el que el país adquirirá nuevo lustre y decoro. Para tal efecto, me permito insinuar la idea de colocar en la Ley de Presupuesto que va a ser sancionada por el Congreso Nacional, la suma correspondiente al pago total de la Deuda Externa, que será alrededor de diecinueve millones de bolívares, a la cual quedará reducida al término del actual año económico.

La obra de Bolívar estará así completa, puesto que la Patria que él soñó libre, próspera y feliz, se alzará ante el mundo en el pleno goce no sólo de su soberanía política, sino también de su independencia económica por la redención de sus compromisos que asegura la integridad de su crédito. Con orgullo lo anuncio a mis compatriotas, y debo considerar este paso como la cumbre de mis afanes por la grandeza de mi Patria, de cuyos años entrañables he recibido las lecciones de energía y perseverancia con que me ha tocado en suerte realizar los anhelos del Libertador.

Juan Vicente Gómez
Cancelación de la "Deuda Exterior" de Venezuela 1930.

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Caracas, 22 de mayo de 1930.
Señor General Juan Vicente Gómez.
Comandante en Jefe del Ejército Nacional.
Maracay.

Tengo el gusto de referirme a su importantísima comunicación de esta misma fecha, por la cual se sirve Usted indicar, como una medida de patriotismo, la cancelación total de la Deuda Externa que pesa sobre Venezuela, en homenaje a la memoria del Libertador y Padre de la Patria en el primer centenario de su muerte.

Educado y formado Usted en el campo de trabajo, cuando la fuerza incontrastable de los sucesos y del destino lo lanzó al escenario de la vida pública y asumió la responsabilidad de la suerte y porvenir de Venezuela, buscó Usted en su experiencia y antecedentes individuales, motivos y orientaciones para las nuevas funciones que deberes superiores de aquella posición abrían a su actividad y energías. Sabía Usted que una sólida base económica comunica al hombre y a los pueblos, la respetabilidad, la autoridad moral y el poderío necesarios en todas las actividades de la vida personal y colectiva; y al contemplar el cuadro de aniquilamiento y postración en que yacía Venezuela agobiada por las luchas anárquicas de los partidos y bajo el peso de una Deuda de más de 210.000.000 de bolívares proveniente en parte de préstamos posteriores, acarició, en un sueño patriótico, la posibilidad de lograr la independencia económica de la Patria, que juzgó entonces y juzga ahora, fundamento, causa y condición de su independencia política efectiva.

Bajo la inspiración de este anhelo supremo y con la fe en la eficiencia de las causas justas que nunca lo ha abandonado, inició sus labores de organización política y administrativa, sencilla y natural, pero constante e intensa. Dentro de ella han transcurrido cerca de 22 años, durante los cuales Venezuela ha presenciado el desarrollo de ese proceso, gradual, evolutivo y ordenado, realizado por la Causa Rehabilitadora que Usted preside.

En la hora precisa en que se cierra la primera centuria de haber quedado Venezuela privada para siempre de la dirección de su inmortal fundador, y entregada, por suerte impía, al furor y saña de los partidos, puede Usted anunciar, que lo que fue un sueño en sus ideales y lucubraciones de patriota, es hoy hermosa y deslumbradora realidad, porque con el pago total de la enorme Deuda Externa que pesaba sobre la República, reducida hoy a la suma de diez y nueve millones de bolívares, queda consumada la redención económica de Venezuela, y afirmada y garantizada con ella la independencia política que nos legara el genio de nuestro Padre y Libertador a quién Usted consagra, y con Usted el pueblo de Venezuela, como la mejor ofrenda y homenaje en la ocasión solemne del Primer centenario de su muerte, este triunfo de la Patria, de la Causa y del trabajo.

En mensaje especial he presentado al Congreso Nacional, la brillante y patriótica iniciativa de Usted, y el Cuerpo Soberano de la Nación acogió con aplausos la bella idea para considerar su efectividad, incluyendo en la próxima Ley de Presupuesto la partida correspondiente a la cancelación total de la Deuda Externa.

Juan Bautista Pérez.

Pueden disfrutar los siguientes videos históricos:

 Juan Vicente Gómez cancela la Deuda en 1930.


 Juan Vicente Gómez y su gran importancia histórica.


 Juan Vicente Gómez y su fecunda labor administrativa.



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