viernes, 26 de febrero de 2016

ARTURO USLAR PIETRI



El papel de Juan Vicente Gómez en la historia de Venezuela, es de una magnitud extraordinaria. La creación de un Estado Nacional en Venezuela, la integración de una unidad nacional en Venezuela, fue un viejo propósito difícilmente alcanzable en la anarquía que caracterizó al país después de la Independencia. El que completa ese programa realmente es Juan Vicente Gómez, que logra cosas increíbles: logra acabar con la guerra civil que duró 100 años, logra acabar con el caudillismo, crea un Estado Nacional, crea una Hacienda Nacional y crea un Ejército Nacional, sobre esas bases se podía construir una Venezuela democrática y moderna.

Se rodeó de la gente más distinguida del país. En su gabinete figuraron los hombres más calificados científicamente y profesionalmente.

Juan Vicente Gómez, saneó abiertamente la Hacienda Pública. Estableció un régimen moderno de administración y pagó la deuda, es decir, toda esa vieja deuda que venía desde la época de la Independencia, Gómez la canceló. Ustedes me dirán que tuvo el petróleo, claro que tuvo el petróleo, pero a veces hemos tenido el petróleo y lo hemos tenido para hacer disparates y él logró con eso estabilizar al país.

La era petrolera empezó durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, que es el hecho más importante de la historia de Venezuela, al traer una industria petrolera poderosa al país. Si esa industria no se hubiera establecido en esa época, Venezuela no hubiera podido tener todo el inmenso desarrollo económico que tuvo.

Me impresionaba del Gral. Gómez la inmensa autoridad de aquel hombre. No había terror en Venezuela. No había atracos. Ha sido una de las épocas en las que hubo más seguridad en el país.

Arturo Uslar Pietri


viernes, 12 de febrero de 2016

HISTORIAS DE CARNAVAL


Por: María Elisa Espinosa y María de los Ángeles Herrera.


TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR



"Eso era bellísimo, con muy buen gusto, mucho color y bastante orden. Nadie hace hoy unas fiestas como aquellas".

Cristina Gómez de Martínez

Si algo se evidencia al revisar las páginas que narran las glorias de nuestros carnavales, es ese sentimiento de nostalgia por tiempos que no volverán.

En un Maracay tan distinto al de antaño, Cristina Gómez apunta hoy la mirada hacia los carnavales de una juventud disfrutada con jerarquía presidencial, siendo una de las hijas de Juan Vicente Gómez. Según cuenta su hija Cristina, el Benemérito disfrutaba mucho los carnavales en Maracay.

Pueden ver el video de los muy alegres, concurridos y esplendorosos carnavales durante el gobierno del Gral. Juan Vicente Gómez. 

Corría el año 1933, y lo recuerda con una precisión y lucidez que se pensaría imposible, ella es ejemplo vivo de que sí se puede, en alguien con nueve décadas de edad cumplidas. Para entonces, justo antes de casarse, sus inquietudes se parecían mucho a las del resto de las damitas de la ciudad.

Recordaba con nostalgia doña Cristina: "Entre ellas las Nouel, las Arráiz, las Uribe... todas juntas compartíamos carrozas. Eso era bellísimo, con muy buen gusto, mucho color y bastante orden. Nadie hace hoy unas fiestas como aquellas.

Recorríamos las principales avenidas de Maracay, pero papá siempre nos mandaba a pasar también por las partes bajas, donde estaba la gente pobre, para que así les lanzáramos a los muchachitos un montón de caramelos. De allí seguíamos a la plaza Bolívar, y en la noche tocaban los bailes en el hotel Jardín, donde está la Casa de Gobierno ahora. Para allá íbamos vestidas de gala siempre, pero la última noche tocaba con disfraces. Recuerdo muy bien uno de española que era una belleza. Estos disfraces nos los hacía Rebeca Lemus en Caracas y los llevaba a Maracay cuando estaban listos. Nos venía a medir a todas. Ella era muy de la casa.

A papá, siempre le fascinaban los carnavales. Se paraba en el balcón para ver pasar a todo el mundo, lo que hacía era reírse y aplaudir. Mamá no se disfrazaba, las señoras nunca lo hacían. En mi caso, me disfracé siempre hasta que me casé. Tenía dos trajes de española, otro de los que llaman de fantasía y no sé cuántos más. Pero todos me los robaron luego de que papá murió, en diciembre de 1935".

(Extracto tomado de la revista "Estampas". Diario "El Universal", el 26 de febrero de 2006).